Crónicas
Noble vino de noble
1754 - 1838
La historia informal, siempre presente alrededor de los productos de la uva, tiene sabrosas anécdotas y viñetas que bien pueden adaptarse al buen beber del vino. A continuación, dos "tradicionales":
"Los días se han ido en que un noble señor solía ser felicitado por haber consumido tres botellas de oporto. Cuando al caballero en cuestión se le preguntaba si era cierto que se las había bebido todas sin mediar asistencia alguna, él contestaba 'No precisamente. Conté con la ayuda de una botella de Madeira'."
"Al final de una fiesta de Talleyrand, cuando era servido un fino brandy de Champagne, un invitado levantó su vaso y se tomó el líquido de un solo trago. El célebre anfitrión quedó muy sorprendido ante tal actitud y así lo notó el invitado, quien preguntó: '¿Qué he hecho mal, mi señor?' Talleyrand le respondió: 'Bueno, ya que me lo pregunta, déjeme decirle que un Champagne de esta antigüedad y calidad merece ser apreciado.' 'Indudablemente señor, pero yo no soy un iniciado.' 'Bien, pero uno puede aprender...' 'Encantado señor. ¿Podría usted indicarme los rudimentos básicos?' 'Por supuesto', dijo Talleyrand. 'Primero, uno toma el vaso con toda la mano, lo calienta, y lo bate un poco para que el licor despida sus olores. Entonces, uno levanta la copa hasta la nariz, y lo respira...' '¿Y luego, señor?' 'Y luego, caballero, uno baja la copa y... conversa al respecto.'
Extraído del libro "CHILE TIERRA DEL VINO" por Rodrigo Alvarado Moore; EDITORES ASOCIADOS, Santiago de Chile, 1982.
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