RodrigoAlvarado.com

Crónicas

Racimo 2, Uva 6: Viejo y diablo

Hay dos verdades que por conocidas las desechamos, o bien pretendemos que no existen. Me refiero a la vejez y el diablo. Ocurre que cuando ambos factores se unen generan verdaderas travesuras que escapan a la lógica, los cálculos y a veces, de lo creíble. El vino, por convivir con nosotros por más de diez mil años (debidamente controlada por su propia sabiduría). Entre éstas se encuentra la de incluir dentro de sus aromas y sabores muchísimos que nos evocan cosas tan disímiles como las rosas, las avellanas tostadas, las cerezas, el cuero, la vainilla, la canela, el chocolate, la trufa, el tabaco y un largo etcétera. Se une a esta lista una serie de otros olores y sabores orgánicos que, en algunos casos, más vale no mencionar. Por lo tanto, se puede colegir, que el vino “se da el lujo” de robarle atributos, casi siembre buenos (pero también malos) a casi todos los entes orgánicos que existen. Para los iniciados en química elemental, valga señalar que los diferentes vinos tienen cadenas atómicas infinitesimales similares a otros miembros de la naturaleza orgánica. Es decir, se trata de un eximio “copión”, que lleva su habilidad hasta límites casi infinitos que le otorgan variedad e “irrepetibilidad”, todo esto para hacernos el bien si los tratamos con delicadeza.

Me he detenido en las diabluras de este viejo sabio, porque algunos bebedores de vinos suponen (y a veces afirman con vehemencia) que los olores y sabores que con tanta asiduidad resaltamos los enólogos para describir los diferentes que existen, son agregados artificialmente. Se trata de una muestra de desconocimiento más común de lo aceptable. En efecto, los vinos con estas condiciones, salvo que se trate de los “aromatizados” (como por ejemplo los denominados vermut) son literalmente falsificados, de acuerdo a todas las legislaciones vinícolas del mundo. Además se trata, casi necesariamente, de imitaciones burdas que son perceptibles hasta por degustadores poco experimentados.

No olvide lo que he expuesto y divúlguelo con vehemencia. Espero que con ello se neutralice (aunque sea en parte) una reciente campaña publicitaria de vinos de gratos aromas y sabores, mostraba copas con chocolate, fresas y otras exquisiteces. Por lo tanto, exacerbaba la idea errónea generalizada que he descrito. La verdad es que el vino es viejo y diablo, pero no está preparado para combatir contra nimiedades que inducen la confusión y carecen de sentido didáctico.



Patrocinadores

Agradecemos el patrocinio de las empresas que hacen posible la existencia de este sitio:

Errázuriz  Montes
Portal del Alto Portal del Alto  Tamaya
cremaschi Hotel Santa Cruz
CristalChile  De Martino
Gillmore Aquitania
ViuManent 
CasaSilva 
 
La Cava de Baco Cronistas